El aprendiz del detective, es un proyecto de hiperficción. La trama se centra en resolver un caso de asesinato, identificando al usuario en el rol del detective encargado de ello.
Esta obra posee un carácter interactivo indiscutible, puesto que el usuario es el que da comienzo y continuidad a la historia, pero le es imposible aportar nada nuevo, ni modificar la narración en ningún momento.
La hipertextualidad existe, pero de un modo bastante reducido, ya que aunque al comienzo del interactivo se presupone que al recorrerlo, el usuario se irá encontrando con diferentes caminos según su elección, en un punto bastante cercano al inicio, esto desaparece y con ello la sensación de juego y de independencia del usuario, para someterse completamente a la tiranía del diseño del autor, que ya solo presenta un hipertexto por pantalla, y la única posibilidad es seguir hacia delante; por lo que la historia se combierte en una narración sin diferencia a la puramente lineal, ya que utiliza una estructura de libro impreso, en el que para continuar solo puedes pasar las hojas.
De esta manera el autor de la obra se presenta como único responsable de su desarrollo, dejando al usuario en un segundo nivel, casi de mero observador, aunque se le presente como el narrador, lo que resulta ser un engaño . En esta situación el usuario siente una profunda decepción, ya que se le da la ilusión de haber entrado en un universo abierto en el que interactuar con los personajes, y poder construir la trama, para arrebatársela rápidamente.
Por todo lo dicho El aprendiz del detective, es una obra muy cerrada, que carece de opciones de navegación, más allá de la principal, lo que unido a un diseño muy simple, hace que no resulte un proyecto interesante, aunque esto sea sobre todo por la escasez de opciones que ofrece al usuario, unido a su falta de trama , y por tanto el total desaprovechamiento del medio que esta utilizando.
